En mi pueblo, Montehermoso, llevan a cabo muchas actividades de fomento de la lectura. Una muy novedosa, que antes nunca se había dado allí, ha sido la biblioteca en la piscina. Se trataba de una biblioteca móvil, que se colocaba en un lugar del recinto. La verdad es que ha tenido mucho éxito, porque tanto niños como adultos escogían libros para leer en ese ratillo.
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